Sentir miedo es natural, es instintivo y en muchas ocasiones va más allá de nuestro entender.

Quizá seas una persona miedosa, fácil de espantar o no, pero conoces la sensación que eriza los vellos de la espalda y te hace dudar si seguir adelante o correr para huir.

niña tapándose la cara por sentir miedo

Desde que era pequeño me han dicho que la mejor forma de vencer el miedo es enfrentarlo, que no debería de tener miedo porque es de cobardes, que hay cosas peores y otro tipo de ideas que lo único que dan a entender es que tener miedo es malo, sin embargo, ¿cómo dejar de sentir miedo si es natural en las personas? Se puede decir que gracias al miedo, la especie ha sobrevivido tanto tiempo, pues es un mecanismo de defensa que te refugia de los peligros y con ello cuida de ti.

Apenas ayer me puse a reflexionar sobre lo tontas que son las frases que decimos los adultos a los niños para que sean valientes y no sientan miedo. Hasta apenas ayer, creí que decirle a mi hijo “no tengas miedo” era correcto.

Todo comenzó cuando mi hijo de casi 4 años lanzó un frizbee y cayó detrás de unas hojas en el jardín. Al intentar recogerlo se encontró con una araña y su reacción fue empezar a gritar y salir corriendo. En ese instante lo abracé y le dije que no debía tener miedo, y cuando quise justificar mi respuesta no encontré razón que fuera convincente, no podía darle una verdadera razón para decirle que estaba mal sentir miedo. Y cuando lo pensé bien, en realidad no quería que no sintiera miedo, lo que quería era que se tranquilizara, que dejara de llorar.

Fue en ese momento que me di cuenta que estaba mal lo que le estaba diciendo, sentir miedo es natural y decirle que no debía sentirlo, era invalidar sus sentimientos y no considerar importante sus percepciones.

Fue entonces cuando me di cuenta que en realidad, lo que debía hacer era enseñarle a cómo reaccionar cuando siente miedo.

En alguna película escuche que el valiente no es aquel que no siente miedo, sino aquel que logra vencer sus miedos, pero esta frase no te dice cómo hacerlo.

De acuerdo con lo aprendido en estos días, lo primero es aprender a controlar las reacciones, es decir, que haces cuando sientes miedo, es no salir corriendo si solo piensas en huir, es moverse si te quedas paralizado, es tener el control de tus acciones a pesar de estar sintiendo mucho miedo. El ser dueño de tus acciones es lo que te dará el poder necesario para enfrentar aquello a lo que le temes ahora.

niño feliz por vencer miedos

Al miedo no se le vence en una sola batalla, sino que son muchas y en diferentes escenarios, por lo que será importante tener más control en cada ocasión, para así poder algún día decir “ya no tengo miedo”.