Es normal escuchar “Mi hijo no quiere comer” en algún momento del día, incluso más frecuente escuchar que no quiere probar alimentos nuevos. Los niños son simples en cuanto a su alimentación, comen lo que les gusta, lo que les es familiar y agradable.

En realidad, todos somos así, tanto niños como adultos, comemos aquello con lo que nos sentimos cómodos, nos vamos por lo seguro. Sin embargo, si hacemos que la variedad sea parte de nuestra rutina, lograremos que los peques también la agreguen en su dieta.niño negándose a comer y probar comida nueva

Hay que recordar que una buena alimentación no sólo es aquella que está balanceada entre carbohidratos, grasas y proteínas, la variedad es muy importante, pues de esta forma nos aseguramos que nuestro cuerpo reciba todo tipo de nutrientes, ya que algunas vitaminas no se encuentran presentes en nuestro alimento favorito y sí en aquel que casi no consumimos.

Además de agregar valor nutrimental a nuestro plato, la variedad en la dieta es una forma de sentirse felices, pues de esta forma el sentimiento de monotonía no te invade y ouedes llegar a descubrir nuevos platillos favoritos, conocer nuevas culturas a través de su gastronomía y generar apertura y disposición a todo aquello que es diferente a lo que estás acostumbrado.

Si lo vemos desde este punto, aprender a comer de todo es una herramienta para flexibilizar nuestra perspectiva sobre el mundo, tener un enfoque más relajado y dispuesto a intentar cosas nuevas, no limitarnos a la aventura y conocer el mundo que nos rodea.

¿Cómo hago que mi hijo coma de todo?

Mi peque de 3 años en más de una ocasión ha sorprendido a familiares y amigos por su amplio paladar, pidiendo en ocasiones pulpo, lengua e incluso chapulines.

Desconozco si hay otra forma de lograr que un niño se atreva a comer de todo, pero lo que nosotros hemos hecho es evitar decir “no”. Cuando llegamos a algún restaurante, en vez de pedirle algo al niño, leemos en voz alta el menú, y el tiene la opción de elegir que comer. De esta forma es cómo ha logrado comer cosas nuevas, pues a pesar de que no sabe que pidió, cuando llega el plato él se lo come.

En algunas ocasiones mi esposa ha tenido que abstenerse de hacer comentarios, pero es muy importante que las reacciones y los comentarios negativos se eviten, pues los peques no tienen los prejuicios que los adultos sí tenemos.

Hay que tomar en cuenta que es una forma de explorar y como tal, hay que hacerlo con la mejor actitud. Para fomentar esta apertura lo más indicado es el ejemplo, dejando ver a nuestros hijos que nosotros también tenemos una dieta variada y en ocasiones probamos platillos nuevos y muy diferentes.

niña disfrutando de su comida
Sólo como recordatorio, obligar a un niño a comer algún alimento, es la forma perfecta para hacer que lo odie, así que si tu peque no está acostumbrado a probar, hay que empezar poco a poco y así lo logrará.