Es común escuchar que los niños de ahora vienen con chip por su gran facilidad para usar la tecnología y es cierto, los niños comprenden con mucha facilidad cómo utilizar lo aparatos que tenemos en casa. Sin embargo, los especialistas (pediatras y psicólogos del desarrollo) consideran que los niños menores de 6 años no deberían tener contacto con las pantallas y los menores de 12 años no deberían usarlas por más de 2 horas.

¿Qué es lo correcto? No es por querer contradecir a los especialistas, pero impedir que los niños usen y aprendan a utilizar la tecnología perece poco práctico, pues de cierta forma sería aislarlos del mundo y sus avances para tenerlos a “salvo” de una amenaza invisible.

grupo de niños jugando en tablet

De acuerdo con los especialistas, los niños menores de 12 años son propensos a desarrollar déficit de atención y memoria, relacionado con la multiplicidad y velocidad de los contenidos, la falta de sueño ocasionada por la falta de supervisión parental en las habitaciones, obesidad como resultado de exceso de sedentarismo, y en ocasiones como falta de control que se presentan como berrinches o rabietas.

Si nos damos cuenta, la mayoría de estos “padecimientos” relacionados con el uso de los teléfonos celulares es en realidad, la falta de atención de los padres y no propiamente el uso de la tecnología. Entonces, es ahí donde cobra sentido mi punto: hay que enseñar a los niños a usar las tecnologías disponibles de forma crítica y responsable.

Si los adultos convivimos con nuestros peques mientras aprenden a usar sus teléfonos podremos enseñarles a encontrar información en lugares confiables, discernir cuales sitios no son confiables y cómo utilizar la información obtenida; en vez de “limitar” el tiempo, es invitarlos a jugar con un nuevo juguete o libro, pues somos nosotros quienes en primer lugar les dimos el teléfono o tablet, así mismo podemos darles un muñeco, un rompecabezas o cualquier otro juguete; también es adecuado enseñar buenos hábitos alimenticios mientras se usa la computadora, pues si se ingiere sólo comida chatarra mientras están enfrente de la pantalla el resultado no será optimista; así mismo, no debemos olvidar que la autoridad somos nosotros, los padres y ellos deben de respetar nuestras decisiones y los límites que les imponemos, así que los berrinches serán normales, como con cualquier otra actividad, pero es una oportunidad más para practicar la paciencia, tolerancia y el respeto.

Pasar más tiempo con los peques

tarde de juego con la familia en el parque

A resumidas cuentas, lo importante es estar no nuestros hijos, sino ¿de qué otra forma aprenderán a convivir con otras personas si no están suficiente tiempo con sus padres? Yo apoyo mucho la idea de que los peques aprendan a usar la tecnología y sepan integral en sus vidas, pero apoyo más la idea de ser un padre presente, pues al fin y al cabo soy amante de mi familia (y de la tecnología) y seré yo quien los introduzca al mundo digital.

No creo que la vida virtual nos aleje de las personas, son las personas quienes deciden alejarse por sí mismos, por lo que ahora que estamos en la denominada era del social media tenemos que aprender que la tecnología es una esfera más de la vida y no la única.