Todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero ¿qué es lo que queremos en verdad?, ¿hijos obedientes o hijos autosuficientes?

Esta es una pregunta muy complicada de responder, ya que lo que contestemos podrá (y será) usado en nuestra contra. Por eso es importante tener claro lo que una y otra cosa implica.

 

niña ayudando a lavar la ropa

Un niño obediente es aquel que sin cuestionar hace lo que le pides, incluso aquello que resulta negativo para sí mismo. Lo bueno de un niño obediente es que te ahorrarás una que otra molestia en el día a día, sin embargo cuando los maestros o cualquier otra figura de autoridad para tu peque le pida hacer algo que está contra lo que tú quieres o crees que es mejor para él, el niño podría entrar en conflicto y no saber qué es lo correcto por no saber a quién hacer caso.

Por el contrario, un niño autosuficiente es aquel que tiene un criterio propio, que es capaz de elegir por sí mismo. A diferencia del niño obediente, toma mucho más tiempo enseñarle a ser de esta forma. No obstante, el criterio que se formó lo acompañará el resto de la vida. Lo malo es que muy probablemente no sea un niño obediente al 100%, pues su criterio y capacidad de decisión harán que cuestione las órdenes que le des y piense en su bienestar. Esto último no debemos tomarlo como si de un capricho se tratara ni mucho menos como un acto egocéntrico, sino más bien como una muestra de su independencia.

Personalmente yo prefiero tener hijos autosuficientes y a continuación explicaré mis motivos:

  • La autonomía y la autoestima son conceptos muy relacionados entre sí pues aquel niño que se siente capaz de hacer las cosas por sí mismo suele tener una adecuada imagen sobre su persona, haciendo que tenga un autoestima saludable, que lo ayude a superar los obstáculos que se le presentan y a reconocer aquello para lo que aún no está listo.
  • Más auto confianza es más potencial. Si cree en sí mismo en verdad no hay obstáculos invencibles, solo soluciones para encontrar.
  • Toman mejores decisiones porque tienen más experiencia haciéndolo. En comparación con los niños que sólo obedecen, los autosuficientes han aprendido a elegir lo que quieren. En una entrada pasada he escrito sobre este asunto, si quieres leerlo da clic aquí.

¿Cómo educar a un niño en la autosuficiencia?

Aunque parezca complicado, en realidad son pequeñas acciones cotidianas las que se tienen que hacer para enseñarle al niño a ser autosuficiente:

  • Convertirnos en guías y dejar de hacer las cosas por ellos es quizá el punto más importante. Como adultos estamos muy centrados en los resultados adecuados, en la alta productividad y en lo bien hecho, pero no debemos olvidar que los niños apenas están aprendiendo y es necesaria la experimentación. Mostrarles cómo se debe de hacer es bueno, más no hacer todo el trabajo.
  • Darle al niño pequeños encargos (que se encuentren a la altura de sus capacidades) le dejará saber que confiamos en ellos para realizar tareas por sí mismos y que ellos pueden resolver las dificultades que se presenten.
  • Participar en la toma de decisiones de la casa es bueno para enseñarle a hacerlo. Ya sea elegir el sabor del agua para la comida, cuál será su pijama Lit Your Dreams con la que dormirá o cuándo bañar al perro, son decisiones que lo ayudarán a ir entrenando su criterio. Es nuestra labor de padres asegurarnos que aprenda a hacerlo bien.

niño jugando con juguete de construcción

 

Estas son algunas actividades que propongo para fomentar la educación en la autosuficiencia, ¿qué otras actividades sugieren? ¡Escribanos en los comentarios sus ideas!