Es común que escuchemos a mamás y papás de niños (y no tan niños) repetir una y otra vez “Di gracias”, “¿Cómo se dice? Gracias”, “Agradece por el regalo” y sin importar cuantas veces se lo han dicho, será necesario repetirlo mil veces más.

Y no es gratuito hacerlo, pues el valor del agradecimiento es mayor de lo que se puede pensar.

En primera instancia es reconocer el esfuerzo de los demás y así dar el lugar que le corresponde al otro. En segunda lugar, es tomar en cuenta los sentimientos de otros por considerarnos en su vida.

De cierta forma, al momento en que una persona agradece a otra, se fortalece la relación que existe entre ellos, motivo por lo cual, invita a seguir haciendo acciones por las cuales mostrar agradecimiento.

Pero lo importante no es decir gracias, sino transmitir el valor verdadero del agradecimiento, el cual muchas veces se puede observar sin la necesidad de decir una sola palabra.

Cuando somos agradecidos, mostramos más respeto por lo que tenemos, por lo que compartimos y por lo que los demás tienen. Cuando esta actitud forma parte de nosotros, nos damos cuenta que lo material es sólo un complemento de la vida y lo que verdaderamente importa son las personas con las que compartimos aquello que tenemos.

Por supuesto que es importante dar las gracias, pero es más importante transmitir el valor y la virtud del agradecimiento, de la gratitud.

Recientes investigaciones han demostrado que las personas agradecidas son más respetuosas, conscientes de sí mismos y de su entorno y gracias a ello, tienen mejor calidad de vida, viven más años y cuidan más su entorno, pues tienen una mejor relación con aquellos que los rodean y buscan mejorar su situación.

Para que ellos entiendan la importancia de la gratitud, debemos enseñarles que:

  • Si alguien hace algo por nosotros, es porque les importamos y quieren hacerlo. Nadie está obligado a hacer nada por alguien.
  • Agradecer las acciones de los otros es saber ponerse en los zapatos del otro y reconocer su esfuerzo, tiempo y amor hacia nuestra persona.
  • Lo que tenemos es el resultado del esfuerzo de alguien más. No importa si hay uno o mil juguetes, alguien los regaló y dedicó tiempo para ganar el dinero gastado o en elaborar el regalo.
  • Crear relaciones fuertes y cercanas es el fruto del esfuerzo continuo y las consideraciones que tenemos hacia los demás.

Como te puedes dar cuenta, decir gracias no es suficiente ni la única manera de mostrar agradecimiento, pues es una actitud que nos acompaña todos los días y que debemos seguir fomentando en nuestros peques.