En esta temporada invernal es normal que los peques tengan las defensas bajas y que agarren una gripe o tos con facilidad, sin embargo no es pretexto para no estar felices. Enfermos pero felices.

Yo se que quizá esto resulte difícil de comprender y de hacer, pero hay que ser optimistas ante la adversidad, ¿no creen? Pues el buen ánimo debe perseverar para recobrar la buena salud.

mamá revisando la temperatura de su hijo

 

En este momento tengo a 2 peques enfermos en casa, además de que yo mismo estoy enfermo. Por momentos es difícil pensar en la felicidad, pues no termino de limpiar mocos cuando ya estoy otra vez limpiándole la cara. Pero como decía mi mamá, mientras los niños tengan una sonrisa en la cara, la enfermedad no los ha vencido.

El único momento en el que en verdad me preocupo es cuando está tan enfermo que ni jugar quiere, porque eso significa que se siente muy mal. Pero mientras eso no pase, lo que hago (además de llevarlo con el médico y darle sus medicinas) es jugar con ellos para que la enfermedad sea menos pesada.

Todos sabemos que la mejor forma de recuperarse es durmiendo y nada mejor que irse a la cama con una gran sonrisa, por eso es que me gusta ponerle en estos días (de enfermedad) los pijamas de Lit Your Dreams a mi peque, porque así tenemos la oportunidad de jugar en la oscuridad, de contar cuentos bajo las cobijas y de tener aventuras en el espacio, todo antes de quedarse dormido.

Aún no termino de ponerle su pijama brillante y la aventura ya comienza, pues él ya se esta imaginando la historia que yo le terminaré de contar, pues lo divertido es que él me ayude a crear las historias, ya que nunca sé en qué dirección iremos.

Niño enfermo recuperándose de gripe en cama

 

Quizá no puedo hacer que se recuperemos rápido, pero lo que si puedo es hacer que se ría mucho.