Estamos tan acostumbrados a ayudar a nuestros peques que a veces no nos damos cuenta que en vez de hacerles algún beneficio, en realidad los estamos limitando.

Si, suena a dramático y completamente fuera de nuestras intenciones, pero es algo que pasa muy seguido sin que nos demos cuenta y peor aún, muchas veces lo hacemos a propósito aún sabiendo que no es bueno.

Así pasa cuando alguno de nuestros peques se acerca para decirnos “estoy aburrido” y lo primero que hacemos es buscar una actividad para alejar su aburrimiento. Pareciera una actividad muy inocente, pero en realidad estamos limitando su capacidad de imaginar y solucionar problemas.

Efectivamente, tan dramático y cruel como suena es lo que hacemos. He de confesar que yo también he cometido más de una ocasión este error y que hasta hace poco consideraba inocente. Solucionarle el problema de aburrimiento que tenía parecía ser mi obligación, pero en realidad es su trabajo, pues “jugar” es “más” cosa de niños.

Lo que tenemos enfrente es romper con la idea de que los padres deben solucionar todo a los niños con el propósito de brindar una vida feliz y plena. Los problemas son parte de esta vida feliz. ¿Quién no ha experimentado la satisfacción de solucionar sus propios problemas? De eso se trata, de dejarlos experimentar para descubrir dentro de sí mismos las respuestas que tanto anhelan.hermanitos aburridos

¿Por qué se aburren los niños?

Usualmente se debe a 3 causas:

  • Están tan acostumbrados al entretenimiento en pantalla que no conocen muchas formas de divertirse por sí mismos.
  • Sus días están tan llenos de actividades planeadas por los padres (natación, ballet, fut bol, etc.) que no saben qué hacer con su tiempo libre.
  • Necesitan establecer una conexión con sus padres. Todos los niños necesitan conectarse con sus padres de vez en cuando durante el día para ver que todo está bien.

Si logras identificar el motivo de su aburrimiento, dale un empujón y ¡déjalo! Tal vez 5 minutos con él/ella para conectarse como familia será suficiente para que recargue su “pila de imaginación” y pueda encontrar una diversión.

¿Qué pasa si de plano no logra encontrar algo con qué entretenerse?

Lo más probable es que necesite un poco más de tiempo para estar contigo o tu pareja, establecer una verdadera comunicación y encontrar qué es lo siguiente que le hará sonreír. Más que decirle que puede hacer, se trata de ayudarlo con una lluvia de ideas.

frasco con ideas creativas

De hecho, esa es una actividad divertida por sí misma y que le ayudará a encontrar la solución en otra ocasión. Hacer un “frasco de ideas divertidas”, donde tu peque guardará todas las ideas que se le ocurran y que escriba en un pedazo de papel para que la próxima vez que se sienta aburrido pueda elegir una idea al azar, sin tener que pensar mucho. Es ideal y recomendable que realice esta actividad cuando no esté aburrido, así llenará el frasco con ideas que verdaderamente le gusten.

Y ustedes ¿cómo abordan el aburrimiento de sus peques?