Actualmente se ha puesto de moda escuchar las palabras “empoderamiento” e “independencia” junto con “mujeres y niñas” como forma de expresar las características de las mujeres del siglo XXI. Sin embargo, yo considero que no es correcto entenderlo de esa forma, sino como una característica que siempre ha estado presente.

El empoderamiento no es una “fuerza” nueva, que surge espontáneamente, sino que es una actitud que se forma desde la infancia, con el apoyo diario de la familia y amigos. De esta forma, el empoderamiento surge en niños y niñas, que trabajan todos los días para desarrollarla.

Niño feliz corriendo

Antes de mencionar cómo desarrollar el empoderamiento, es necesario entender qué es. El empoderamiento sería una estrategia que fomenta que las personas aumenten su poder, es decir, logren tener acceso al uso y control de recursos materiales y simbólicos, obteniendo influencia para participar activamente en el cambio social. (fuente)

A partir de lo anterior, lo que debemos buscar en nuestros peques, no sólo en las niñas, es crear una actitud empoderada que les ayude a ser adultos influyentes, con acceso a recursos en diferentes niveles que les asegure el éxito y la satisfacción en la vida y así ellos puedan criar hijos empoderados, fomentando un ciclo positivo de cambio individual y social.

¿Qué se puede hacer en casa para empoderar?

De acuerdo con Morgan y Coombes1, el empoderamiento conlleva experiencias adecuadas, el control de los recursos y una transformación hacia metas autodeterminadas, es decir, que sean impuestas por uno mismo. Por tal motivo, las acciones que nos corresponde como padres deben ir encaminadas a alcanzar este estado.

  1. No resuelvas todos sus problemas: Los peques deben aprender a resolver sus asuntos por sí mismos. Eso no significa que no debas brindar tu apoyo para solucionarlo, pues al fin y al cabo, la experiencia es más útil. Debes lograr transmitir esa experiencia para que ellos lo hagan más adelante por su cuenta.
  2. Fomentar su seguridad apoyándolos en sus decisiones: Dejarlos elegir es demostrar que confiamos en nuestros hijos. Quizá no estemos de acuerdo, pero respetar las diferencias es una forma de demostrar que los respetamos a ellos.
  3. Escúchal@: Para reafirmar tu actitud de apoyo, no es suficiente respetar, sino también tomar en cuenta y valorar sus opiniones. De esta forma los peques perciben que tienen poder, que son influyentes en su entorno y que sus acciones y pensamientos tienen repercusiones.
  4. Enséñalos a negociar: Quizá no en todas las ocasiones podrán obtener lo que quieren, pero ¿por qué no provocar situaciones ganar-ganar? Todos pueden salir beneficiados si se hace una negociación justa.
  5. Enséñales a ser autodidactas: Deja que la curiosidad de tu peque siga su curso, es la mejor forma de aprender. Motívalo a explorar nuevas cosas y que se involucre con su propia forma de aprender.

niñas negociando justamente

Con estas acciones sencillas realizadas todos los días, lograrás que tus peques se sientan poderosos y capaces de influir en su entorno, aumentando la probabilidad de un futuro brillante.

¿Qué haces tú para empoderar a tus peques?

 

Fuentes:

1: Morgan, M. y Coombes, L. (2013). Empowerment and advocacy for domestic violence victims. Social and Personality Psychology Compass, 7(8), 526-536.