El mundo actual vive a una velocidad incomparable, por lo que ahora más que nunca se ha vuelto imprescindible regresar a ver el arte, valorar la creatividad infantil y crear un nuevo estilo de vida que incite una educación más sensible.

De acuerdo con Fluvio Eduardo (2006), Director del departamento de ciencias de la educación de la Universidad del Salvador, “el desarrollo de la creatividad esta ligado a la práctica y vivencias que los niños y niñas han experimentado”. Con lo anterior se quiere enfatizar la importancia y necesidad de brindar un trasfondo de calidad en la primera infancia, pues de esta etapa dependerá la forma en que el niño aprende a resolver sus problemas y el enfoque con el que los mira.

niña mirando el mundo a través de sus manos pintadas

¿Para qué educar bajo el enfoque artístico?

Quizá surja la duda sobre la importancia de educar en el arte, afortunadamente la respuesta es tan sencilla como importante: la vida está llena de arte (belleza) y hay que ser lo suficientemente sensible para poder percibirlo.

Aquel que no ha estado en contacto con su entorno, con seguridad es alguien que no tiene una estrecha relación consigo mismo. El arte no se limita a las obras expuestas en los museos, el arte está en todos lados, por lo que debemos aprender a mirar no sólo con los ojos para percibirlo y disfrutarlo.

Como mencionamos al principio, el desarrollo de la creatividad también depende de la sensibilidad del peque hacia su entorno, por lo que le será más sencillo enfrentarse a los problemas cotidianos entre más información tenga.

niño dibujando y conociendo su entorno

¿Cómo iniciar una educación con enfoque artístico?

Lejos de ser complicado, la educación artística empieza con la sensibilización del niño con su entorno, por lo que puede realizarse con cualquier persona. Es tan sencillo como jugar a “yo veo”, aquel juego donde el papá o mamá dicen alguna característica de algún objeto que les rodee para que el peque adivine qué objeto están mencionando.

Sensibilizar al niño con su entorno es permitir que lo observe, lo toque y lo disfrute. Alejarlo de las experiencias virtuales para vivir experiencias sensoriales es el primer paso para una educación con enfoque artístico.

Otra actividad para empezar a sensibilizar, además de una visita a un museo, es recorrer un parque y detenerse a admirar los monumentos o estatuas ahí presentes. Quizá jugar un rato frente a ellos y volverlos parte de su realidad.

Cuando te pidan un papel y colores, no digas no, pues el peque tiene la necesidad de expresarse y lo está pidiendo. Fomentar su creatividad no siempre es sencillo, pero para eso estamos los padres.

Un niño que tiene la mente abierta al arte, es un niño que está abierto a todas las posibilidades de la vida.